20 de julio de 2009

Recordando con alegría y pasión

En homenaje a dos años de su despedida, publicamos el cuento "Los Nombres", del genial Roberto Fontanarrosa.
Gracias Negro por tanta pasión dedicada y plasmada en tus exquisitos textos y demostrarnos que el fútbol es más que 22 hombres corriendo detrás de una pelota.



"Los Nombres"(del libro "Los trenes matan a los autos")

Porque también la cosa está en los nombres, en cómo suenen, en las palabras, pero más, más en los nombres porque se puede estar transmitiendo agarrado al micrófono con las dos manos, casi pegado el fierro a la boca, y la camisa abierta, transpirada y abierta, los auriculares ciñiendo las orejas y las sienes como un dolor de cabeza y ahí valen los nombres, tienen que venir de abajo, carraspeados, desde el fondo mismo del esternón, tienen que llegar como un jadeo, lastimarte, tienen que ser llenos, digamos macizos, nutridos, eso, nutridos.
Tienen que llenar la boca, atragantarla, que se los pueda masticar, escupir, como puede ser digamos Marrapodi, viejo, Marrapodi, ¡volóoo Marrapodi y echó al córner!, Marrapodi llena lagarganta, sube, se puede arrastrar, no queda encía, muela, paladar sin Marrapodi, para deletrear casi con asco, con afonía. No. Marrapodi además volaba y se quedaba colgado en el aire con la pelota suya como un dirigible, remata, ¡vuela Marrapodi y atrapa! Roque Marrapodi, para colmo, nombre para reventarse las venas del cuello y que lloren los ojos por un solazo bárbaro de domingo a la tarde, lleno de gente porque entra Borello o quien sea y ¡tiraaa! Y allá sale disparado Marra como un lanzazo, la boca abierta, más abierta, los ojos casi en blanco, el pelo exagerado en el aire, un pie aquí, el otro allá, un manchón verde, uno gris, ese golpe en la punta de los dedos como quien puede manotear un pájaro, una gaviota, caer hecho un manojo en el aire, los bigotes misturados de césped, el olor, relojear por bajo el brazo y la ingle dónde fue a parar esa bola y gritar sintiendo la garganta afiebrada de flema volóooo Marrapodi, medio arrastrando entre los dientes y la lengua la doble erre porque ya el flaco con el fulbo bajo el brazo va a buscar la gorra que quedó en el otro palo.
O quizás Carrizo, pero menos, no tiene tanta fuerza decir Carrizo, tal vez en la zeta está ese olor a naranja, a cigarrillo, pero por ejemplo Camaratta, otro, Camaratta, vamos viejo, Camaratta, viene el centrooo... y son tenazas las manos de Camaratta, ¡dos garfios Camaratta!, cómo no va a tener tenazas Camaratta aunque no se debía tirar, a Camaratta le debían reventar pelotazos en el pecho desde medio metro y el ruido se debía escuchar hasta en la otra cuadra y viene el rebote, entró Pontoni, tiróoo, sacó Camaratta, de nuevo un balinazo en el tórax inmenso de Camaratta con el pelo mojado sobre la frente y una lluvia de sudor desprendida de su nariz y el sudor en los ojos, ¡cómo le debía picar el sudor en los ojos a Camaratta!, ¡cómo le debería picar! Y se quedaría tirado tras el tercer rebote en el suelo como un cachalote con la media derecha caída, sangrante y terrosa la rodilla, porque Camaratta siempre debía jugar en cancha de Atlanta donde es pura tierra y cada entrevero era una polvareda tremenda, donde catorce hinchas se morían de calor y odio y miles pero miles de argentinos escuchaban succionados por la radio la voz porteña del balompié, pasión de multitudes, ¡Ca-ma-ra-tta!, salvó su arco de segura caída, Camaratta carajo, no Blazina por ejemplo porque Blazina es como decir felino o colina, algo plástico, estético, Mirko volaba en treinta y tres revoluciones, ahora un brazo, después el otro, flexionar la rodilla, una gambeta blanca blanca pero todo en cámara lenta, muda, como un vacío que se hubiera chupado el rugido de la tribuna, sólo Blazina planeando, en blanco y negro para colmo, que eso no es para hinchas, es para artes visuales.
No, no se puede transmitir sin esos nombres, ojalá estuviera Marrapodi, o Camaratta, o Macarrata, o Camarrodi, Macarrata, ¡se tira Macarratta!¡Voló!, el micrófono hecho un puñal, un puñetazo sudoroso, ¿cómo puede haber un arquero García por ejemplo, García, qué se va a decir?, volóoo García, si queda en la boca esa sensación desierta y adormecida de cuando uno come pastillas de menta, volóoo García, qué mierda va a volar ese boludo. Que se quede parado para eso.

16 de julio de 2009

¿Carlos Salvador que? Estudiantes Campeón...



Por Juan Ignacio Apogliessi


“Tiene que ver, y mucho, no te confundas. El y Zubeldía forjaron la mística que acabas de ver...”

Esa fue la respuesta de un gran amigo, ante mi pensamiento de que Bilardo no tenía nada que ver con lo que había conseguido Estudiantes ayer, en la noche del silencioso Mineirao.

Muchas son las cosas que pueden decir los defensores y los detractores del Doctor con respecto a la “mística heredada” o no, de este Estudiantes en relación al histórico Estudiantes.

En vez de decir tantas cosas, resumo en pocas lineas lo que pienso.

Uno puede estar de acuerdo con una idea y no dejarla atrás. Sin embargo, más allá de que no estaré nunca alineado a la linea del Doctor, debo aceptar que su figura, al igual que la de la Bruja Juan Ramón, Pachamé, Zubeldía y tantos otros, han repercutido en la moral del actual plantel.

Sin embargo, que no me jodan con que Bilardo pregona lo que mostró Estudiantes ayer, simplemente porque nunca ha demostrado que sea así.

Abierto a la discusión de fútbol

Felicitaciones al crack de la Brujita Verón y a su Estudiantes, merecidísimo campeón de la edición número 50 de la Copa Libertadores de América.

14 de julio de 2009

De la nada a la gloria



Escrito por algún enfermo hincha de Tigre.


No se puede creer. No hay pellizco que despierte a tanta gente que sigue soñando con los ojos abiertos. Digo que sigue soñando, porque este sueño ya lleva seis años ininterrumpidos de paladares endulzados. Si en agosto de 2004 nos decían que había que sacar el pasaporte, pensábamos en ir a ver al ratoncito de Disney, a conocer la Torre Eiffel, o a patear la Gran Muralla China.

Durante años, cada sábado, camino al viejo estadio de Guido Spano y Perón, a los hinchas de Tigre se nos cruzaba alguna idea alocada por la cabeza. Sólo eso, una idea. O más que una idea, un deseo, un anhelo, una ráfaga de satisfacción. En fin, un disparate, que se esfumaba con cada patada en el culo que nos daba, una y otra vez, la realidad.

Si ganarle a San Miguel se había convertido en una de las pocas alegrías que podíamos tener en la temporada. Si Laferrere, Almirante Brown y Colegiales se habían convertido en clásicos. Si teníamos un técnico cada diez fechas y cincuenta jugadores fantasmas por campeonato. ¿Cómo no nos iba a bajar de un plumazo, la realidad, a penas levantaban vuelo nuestros corazones que no entienden de razón?

Tantos años cantando que Tigre ya estuvo en Primera y que algún día iba a volver, que íbamos a copar la Bombonera y el Monumental… Pero qué vamos a copar, si en el club cortaron hasta el agua corriente y hace años que venimos naufragando y ni siquiera nos podemos mantener en el Nacional B. Dicen que en la adversidad se hace más fuerte el sentimiento, se pone a prueba la fidelidad, el amor.

Es como reza esa bandera que vi la primera vez que fui a ver a Los Redondos: “La única manera de entender es participar”. Y sí, es así, hay que ser hincha de Tigre para entender porqué el pecho se infla cuando encontramos un hermano en el lugar más recóndito del planeta. O cuando alguien te cruza después de muchos años, y te reconoce como aquel sufrido hincha de Tigre, aunque ni siquiera recuerde tu nombre. Hay que tener sangre azul y roja para entender porqué el andar es distinto cuando el escudo acaricia el pecho.

Orgullo. Orgullo de pertenencia. Porque el mismo sentimiento aparecía cuando nos enterábamos que el Lechuga Maggiolo la metía en Colombia, en Olimpo, en Estudiantes o dónde fuera que estuviera; o que el poco disfrutado Diego Conca jugaba la Libertadores y era ídolo en Brasil. Y también, por qué no, cuando Luis Ardente salvó a San Telmo del descenso.

Con estos últimos seis años de alegrías interminables, el orgullo se recicló. Aparecen nuevos motivos para que los hinchas de Tigre andemos por la calle con una sonrisa de oreja a oreja. Y el agrande nos viene cuando vemos a Alexis Ferrero cantando el himno con la cuatro en la espalda y el pecho celeste y blanco; o a Cristian Campestrini cortando centros, invadido por la emoción.

Lo mismo nos pasa cuando algún canal de cable nos muestra el resultado del Espanyol de Barcelona, con un golazo o alguna pincelada sutil de nuestro Román. Si hasta el Patito Galmarini logró que alguna vez veamos con buenos ojos un gol de River, siempre y cuando fuese suyo, desde ya.

Hoy tenemos un nuevo motivo de orgullo, un suceso histórico para este viejo y sufrido club de la Zona Norte. De la mano de Diego Cagna, el Matador jugará una competencia internacional por primera vez en sus 107 años de vida. Creer o reventar. Propios y extraños piensan en darse la cabeza contra el cordón para comprobar que esto es real. Yo prefiero seguir soñando.

El sentimiento de orgullo se sigue renovando. Y si hace unas semanas tuvimos la satisfacción de festejar el gol número cuarenta de nuestro máximo ídolo contemporáneo, el Chino Carlos Luna, hoy ya sacamos cuentas para viajar. Eso sí, compañero de tablón o envidioso contrincante, cambiaron los destinos. En nuestro horizonte no está más la cancha de Ben Hur en Rafaela, ni el estadio salteño de Juventud Antoniana. Las monedas comienzan a juntarse para llevar la camiseta azul y roja a Uruguay o a Perú.

Sí, está bien, ya sé que primero habrá que pasar al siempre difícil San Lorenzo de Tinelli… digo, de Almagro. Pero qué me importa. Lo disfrutan nuestros abuelos que nos heredaron esta pasión, lo disfrutan tantos hinchas que llevaron los colores a cualquier rincón del mundo, lo disfruta Marcelo Cejas, cobardemente asesinado. Lo disfrutamos todos los que recorrimos canchas inhóspitas y vivimos aferrados a una ilusión: la de ver a aquel dormido Matador, rugiendo cada vez más fuerte.

De la nada a gloria me voy… Hay un nuevo Tigre caminando por Sudamérica.

6 de julio de 2009

Campeones dignos



Por Juan Ignacio Apogliessi

Lo que Huracán merecía, no lo demostró el domingo. Lo que Vélez merecía, pudo demostrarlo el domingo.

Sin embargo, se jugó mal. Poco de lo que mostraron estos dos planteles durante el torneo, se pudo ver en ese domingo de granizo y más pierna que fútbol.

Injusticias. Hablar de injusticias, es casi tan común como intrascendente. Que si convalidaban el gol de Dominguez...que el gol de Moralez fue foul previo a Monzón...que si no escondían las pelotas...y todo eso que por más discusión que se arme, Julito y su clan no escuchan.

Casi todos estaban con Cappa y su filosofía de Tiki-Tiki. Otros, estaba con Gareca y su fortín aguerrido y prolijamente vistoso.

Ganó Vélez y está bien. Porque fue quién mejor lo planteó. Huracán, mal allá de las lágrimas, debe apoyar lo que hizo su equipo, fiel representante de una historia de la que más de un quemerito está adoptando como propia, aunque siempre lo ha sido.

Atrás quedan las dudas, y las boludeces de los partidos que nos pintan como sociedad. Ejemplo típico de las recriminaciones hacia Joaquín Larrivey, por demostrar que el profesionalismo existe aún, y las vendidas de humo de las que no podemos escapar.

Más allá de todo, hay un campeón digno y es Vélez. Y el globo, también lo es.

Cebollitas dirán algunos. Pero preguntenle a los jugadores de Boca, River, Independiente, Racing, San Lorenzo, Lanús, Banfield, Estudiantes, Newells, Rosario Central, Gimnasia de La Plata, Godoy Cruz, Argentinos Juniors, Arsenal, Colón, Tigre, Gimnasia de Jujuy o de San Martín de Tucumán si no les hubiese gustado ser los cebollitas esta vez.

Sea lo que sea, y digan lo que digan, el Doctor Antifú no tiene nada, pero nada de nada, para alegrarse.

Viva el fútbol, carajo. Viva la simpleza de Gareca y la filosofía de Cappa.

24 de junio de 2009

Muerto el rey...

Por Matías Alba

…viva el Rey. El 17 de junio falleció el actor y conductor Fernando Peña. Y desde ese momento, me imaginé que iba a suceder lo que finalmente pasó: cientos de personas vinculadas a la farándula se abrazaron a los micrófonos para idolatrar al nuevo muerto. “Es irrepetible”, “Se fue un genio”, “Nunca va a existir uno como él”, “Marcó una tendencia”, etc etc etc, eran algunas de las tantas frases que se escucharon desde la pantalla chica.
No discuto que fue un transgresor y que seguramente siempre dijo lo que pensó. Pero el catalogarlo como genio, inigualable y que era un cómico único. ¿No es mucho?
En mi humilde opinión, el uruguayo era un tipo muy inteligente y un excelente profesional, pero cuando lo escuchaba en algún reportaje o lo veía haciendo sus monerías, no dudaba en exhalar: “Me parece medio pelotudo y está al borde de la ridiculez”.
La verdad que en sus 46 años, Peña nunca me robó una sonrisa y hasta varias veces me obligaba a cambiar de canal cuando estaba opinando o haciendo lo de siempre: colocando su enfermedad o los tipos que se “garchaba” en primer lugar. Creo que me hubiera parecido más útil o interesante que explicara en qué iba a consistir su nuevo espectáculo o de qué se trataba su programa radial.
Por eso estoy seguro que se despidió un hombre que se destacó mucho en la televisión argentina, pero lamentablemente no por toda su profesionalidad e inteligencia que poseía…
¿Genio? ¿Único? ¿Irrepetible? Me parece que no. Está muy lejos de todo eso.
Un cómico irrepetible es Alberto Olmedo, un periodista radial irrepetible será Víctor Hugo Morales o Magdalena Ruiz Guiñazú, un hacedor de personajes irrepetibles será Antonio Gasalla y un “diferente o trasgresor” será Diego Capusotto.
Para mí, Fernando Peña no entró ni entrará en esos privilegiados grupos.
Por su lado, fue muy lamentable y risorio que decenas de actores y periodistas hayan ocupado una gran cantidad de horas al aire para no parar de exhalar ganzadas tras ganzadas acerca del fallecido, porque sólo lo vieron…….¡una vez en alguna fiesta! (la Negra Elizabeth Vernaci –y amiga de Peña- lo definió muy bien: “No puedo creer la cantidad de boludos que aparecieron hablando de Fernando, cuando ni siquiera lo conocieron o lo vieron sólo una vez”).
Lamentablemente, la caja boba y sus televidentes están acostumbrados a eso…
Mientras tanto, seguiremos escuchando que cualquiera (con todo respeto) es el nuevo y único rey de los cuerpos fríos y que nunca, mientras duré la vida en el universo, habrá que olvidarlo.

22 de junio de 2009

La Victoria de la Pelota


Por Juan Ignacio Apogliessi


“...Otra vez...¡jajaja! Que tanto toque...hacha, hacha y hacha...que tanto caño...trabar, rechazar, a la tribuna...¿golazos? Que golazos...goles sobre la hora, sin merecerlo, valen lo mismo...que tanto enganche...dos lineas de cuatro bien pegadas, con cuatro centrales abajo y dos mas en el medio por si las moscas...otra vez ganamos, otra vez por penales y sin lujos ganamos, que me importa como, ganamos...”


El sueño del Doctor Antifú había sido intenso. Se despertó, con emoción frustrante, como quien sueña que esa modelo, esa actriz o esa vecina nos dice el tan ansiado “si, te amo y quiero vivir con vos toda la vida aunque no tengas un sope...”.


Se refregó los ojos y prendió el televisor, y en el canal de siempre, los opinólogos mercenarios, de siempre, estaban todos callados escuchando a un hinchada que coreaba: “...que de la mano, de Ángel Ca...”


El doctor, abrió sus ojos y urgente llamó a sus colaboradores.


-Carlos...Salvador...¿donde están?


Rápidamente, Salvador entró a la habitación del doctor con palidez y voz entrecortada.


-Ho-ho-hola do-do-Doctor...


-¿Que te pasa che que dicen estos tipos que de la mano de ese Ángel Ca-no se que...?


-La definición del torneo, Doctor...


-¿Y que hace ese cabrón que si ve un pelotazo se calienta?


-Y ahora es el DT del globo...


-y se va a la B entonces...


-No, Doctor...está primero. Lo que pasa es que usted...


-¿Usted que? ¿Que me querés decir?...¿Que con esos muertos están primeros?


-Le quería decir que usted estuvo durmiendo mucho...


-¿Tanto dormí?


-Cinco meses y 12 días...


-¿Y cuantas fechas faltan?


-Una, Doctor...


-Se ve que aprendió...puso dos lineas de cuatro?


-No, juega con dos enganches...dos tipos que juegan lindo...


-Que pegan mucho?


-No, tiran caños...divierten a la gente...


-y abajo debe tener cuatro centrales...


-No, tiene a dos laterales de la gran siete que van y vienen...


-Y juega con un cinco rústico?


-No, juega un rubio cordobés que es de lo mejor del torneo...


-Y va primero? Ahhh...ya se...Es cercano a Julito...


-No...está primero y nadie lo discute, pero con Julito...nada que ver.


-Y entonces como hacen?


-Jugando a Fútbol, doctor...al Fútbol.


-¿A mi me vas a hablar de Fútbol...? ¿A que te pensás que le dediqué mi vida?


-¿La verdad? No se...


"CUALQUIER SEMEJANZA CON LA REALIDAD ES UNA MERA VICTORIA DEL FÚTBOL"



10 de junio de 2009

"Angelito"

Por Matías Alba

¡Qué linda es tu vida si la vivis como juegan tus equipos......!

A continuación publico una canción, de Ber Stinco, dedicada al genial y único Ángel Cappa, uno
de los mejores técnicos del fútbol mundial.

A propósito, quiero contar que hoy estuve mirando un poquito de Estudio Fútbol (programa
de TyC Sports, que se emite todos los días a las 13) y estuvo hablando justamente el genial Angelito. Entre tantos puntos deliciosos e interesantes, afirmó sobre el próximo partido "que es a vida o muerte -según varias personas" de su equipo (Huracán) contra su archirival (San Lorenzo):
"La mejor forma de afrontarlo es que los jugadores estén y salgan relagados. Que disfruten del juego, porque de eso se trata el fútbol. En este tipo de encuentros es donde se pueden observar tacos, caños y gambetas".

Por Dios, no me canso de aplaudirlo............Mientras otros entrenadores están pensando en cuántas líneas de 4 jugadores meten en su equipo, qué ningun jugador se mueva de su posición durante el cotejo, que mantengan la pelota bien lejos del arco propio (pero a pelotazos o haciendo tiempo o trampa), él sólo les dice que salgan a disfrutar del partido y que es el mejor momento de mostrar los lujos que aprendieron de pibe.

Otra vez, eternas gracias Ángel.

http://www.youtube.com/watch?v=oYQOY7ftVEo

8 de junio de 2009

Salúd periodistas!!!!!

Como ayer fue un día tan especial, el trío que compone este querido blog publica algunas frases de destacadas personalidades para recordar la maravillosa fecha que recuerda a las personas que realizan la "profesión más linda del mundo".

- “El periodismo es la primera versión de la historia” (Bill Kovach)

- “La ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón” (Gabriel García Márquez)

- “El periodista debe hacer siempre las preguntas que su madre le pidió que no hiciera” (Bárbara Walters)

- “Al periodista le bastaría con leer a Shakespeare y mirar la calle” (Manuel Vicent)

- “No se trata de decir que fulano de tal es un hijo de puta sino cuándo, cómo, dónde y por qué su madre ejerce la prostitución” (Juan José Panno)

- “Periodismo es difundir aquello que alguien quiere que no se sepa, el resto es propaganda… Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa, de la neutralidad los suizos, del justo medio los filósofos y de la justicia los jueces. Y si no se encargan, ¿qué culpa tienen los periodistas?” (Horacio Verbitsky)

- "La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar" (Eduardo Galeano)

- "La ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón" (Gabriel García Márquez)
-"El campo del intelectual es por definición la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante y el que comprendiendo no actúa tendrá un lugar en la antología del llanto pero no en la historia viva de su tierra" (Rodolfo Walsh)
-"Nos vamos a morir de todas maneras. Nos juguemos o no nos juguemos: el problema en todo caso no consiste en morirse joven, sino en haber vivido al pedo" (Francisco Paco Urondo)

- “El periodismo es una pasión insaciable” (Gabriel García Márquez)
-"Ser periodistas brinda la posibilidad de ser mejores personas" (Albert Camus)



Feliz día a todos los que con la herramienta más importante del mundo -o sea, la palabra- hacen del periodismo una herrameinta fundamental para el crecimiento de una sociedad y del mundo

De corazón les desea Alba, Apogliessi y Bianco, tres novatos periodistas que tratan, día a día, de crecer como personas y profesionales y desarrollan con orgullo esta apasionante, maravillosa y única profesión.


Especialmente, en homenaje a Rodolfo Walsh.

21 de mayo de 2009

Chin chin al tiki tiki

De matarla con el pecho
Y no tirarla afuera.
Para jugar
De local en cualquier cancha,
Aunque pongo el corazón
Y vo´ ponés la plancha.

“El baile de la gambeta”, Bersuit Vergarabat


Por Matías Alba
¡Qué lindo, por Dios! Qué lindo es ver tocar la pelota por abajo, que la caprichosa no se despegue del húmedo o resecado pasto. Qué lindo es ver un área con cuatro o cinco jugadores contrarios dentro de ella y que todos toquen la redonda antes de que acaricie la red. Qué lindo es un equipo sin un doble mediocampista de recuperación y con tres volantes con llegada y, sobre todo, con buen pie.
Sencillamente, qué lindo es observar y disfrutar a los equipos dirigidos por técnicos como Luis Zubeldía, Diego Cocca o, especialmente, Ángel Cappa. A esta clase de tipos, no me canso de aplaudirlos.
Reconozco que hay técnicos que son muy buenos estrategas y/o motivadores. Los respeto. Pero ¡por favor!, qué bello y reconfortante es disfrutar de un equipo que sale a la cancha a disfrutar, divertirse y a tratar de jugar (de tres cuarto para arriba) como si fuera una cancha de papy.
Apenas terminó Huracán 4 – River 0, un periodista le preguntó al DT del globo si la clave de ese “Huracán lírico” fue tener la pelota. A lo que el genial y siempre pensante Angelito respondió: “Desde que se inventó el fútbol la clave es tener la pelota”. Simplemente, aplaudan aplaudan no dejen de aplaudir...
Como fiel simpatizante de Racing Club, reconozco que mi actual técnico es un gran motivador y un excelente estratega a la hora de plantarse contra los diferentes contrincantes. Sin embargo, también reconozco que no estuvo ni estará dentro de los entrenadores preferidos de mi humilde gusto futbolístico. También hay técnicos (muchos de mi agrado y respeto) que se encuentran en el término medio de la balanza. O sea, son muy eficaces, “verticales” y por momentos hacen jugar bien a sus players (es el caso de Diego Simeone, Alfio Basile o el intachable Marcelo Bielsa). Pero sigo insistiendo que son diferentes a los entrenadores que me quitan el sueño.
Me reconforto cuando aparecen (y qué feo que cada vez haya menos) entrenadores que mueran con sus ideales –léase, con la pelota al pie-. Por ejemplo, es el caso de César Luis Menotti. El Flaco tuvo sus graves errores y sus “caprichos”, pero quién va a discutir su forma de ver y desplegar el fútbol. Su fútbol. Y menos mal que existen señores como Cappa o Miguel Brindisi que lo siguen haciendo en el 2000 y qué dejan en el camino algunos discípulos.
Por su parte, me duele muchísimo -¡y cómo le dolerá a la redonda!- que todavía exista y siga trabajando gente como Carlos Salvador Bilardo y, peor aún, que aún tenga “cómplices”. ¡Está bien! Es verdad que se disfruta mucho ganar partidos como el que el seleccionado nacional le ganó a su par brasilero en el Mundial ’90 (obvio, dejando de lado las cobardes trampas). Pero no entiendo como alguien puede preferir eso antes que un ole ole o un tiki tiki. Es totalmente i-nen-ten-di-ble.
Por todo lo explicado, levanto una copa y brindo en especial por Ángel Cappa (cómo jugaba la academia de él, por Dios) para felicitarlo, apoyarlo y rogarle que aunque gane o pierda, siempre muera con la suya. Obvio, léase con la pelota al pie.
Esta nota está dedicada a gente que hace que la bola no conozca las nubes. Entre varios, a los compatriotas Lionel Messi, Javier Pastore, Sergio Aguero, Carlos Tevez, Sebastián Blanco, Eduardo Salvio, Matías Defederico y uno de los pocos enganches que existe en el mundo, el exquisito Juan Román Riquelme.

18 de mayo de 2009

Adiós



Por Juan Ignacio Apogliessi

Ayer nomás, sucedió ayer. El 17 de mayo de 2009, Mario Benedetti dejó de estar físicamente presente en un mundo que de tan injusto, le permitió tanta inspiración.
A los 88 años dijo adiós uno de los protagonistas literiarios más espectaculares e inteligentes que nuestra Mayúscula América pudo dar a luz.
Mucho se puede decir para recordarlo, pero considero apropiado despedirlo con una frase que el mismo hizo famosa al titular una de sus tantas obras de arte: "Gracias por el Fuego".
Gracias por el fuego, por ese fuego que despertaba en los que pudimos leer (y podremos re-leer) sus geniales trabajos.
Adjunto un poema que tanto nos identificó.
El Sur y El Norte
Con su ritual de acero, sus grandes chimeneas,sus sabios clandestinos, su canto de sirenas,sus cielos de neón, sus ventas navideñas,su culto de Dios Padre y de las charreteras,con sus llaves del Reino, el Norte es el que ordena.

Pero aquí abajo, abajo, el hambre disponible,recurre al fruto amargo de lo que otros deciden,mientras el tiempo pasa y pasan los desfiles,y se hacen otras cosas que el Norte no prohibe,con su esperanza dura, el Sur, el Sur también existe.

Con sus predicadores, sus gases que envenenan,su Escuela de Chicago, sus dueños de la tierra,con sus trapos de lujo y su pobre osamenta,sus defensas gastadas, sus gastos de defensa,con sus gesta invasora, el Norte es el que ordena.

Pero aquí abajo, abajo, cada uno en su escondite,hay hombres y mujeres que saben a qué asirse,aprovechando el sol y también los eclipses,apartando lo inútil y usando lo que sirve,con su fe veterana, el Sur también existe.

Con su corno francés y su Academia Sueca,su salsa americana y sus llaves inglesas,con todos su misiles y sus enciclopedias,su guerra de galaxias y su saña opulenta,con todos sus laureles, el Norte es el que ordena.

Pero aquí abajo, abajo, cerca de las raíces,es donde la memoria ningún recuerdo omite,y hay quienes se desmueren y hay quienes se desviven,y así entre todos logran lo que era un imposible,que todo el mundo sepa, que el Sur también existe.