18 de febrero de 2010
Cosas increíbles
Hay cosas que son increíbles. Que a uno los sobrepasa. Por ejemplo, no me entra en la mente que en 2010 tengo que intercambiar palabras (suena más filosófico que discutir) con alguien que, por ejemplo, en este caso defiende a un personaje tan nefasto como Daniel Lalín, ex presidente de Racing Club y protagonista de la famosa y mediática quiebra.
El señor pelado y casi siempre con un habano cubano en la boca, es reconocidamente fervoroso admirador de ex presidente Carlos Menem y –obviamente- en su carrera deportiva realizó las mismas medidas políticas que su gran ídolo.
No obstante, y por lógica pura, en la corta carrera de Lalín como primer mandatario de la Academia hay muchos puntos jurídicos para analizar que –también por lógica pura- serían muy largos de explicar para una editorial como ésta. Sin embargo, podría ir a diversos puntos claros y con ejemplos palpables que cualquiera podría deducir.
En primer lugar, apenas pisó Racing, el menemista trajo 15 jugadores nuevos, de los cuales ninguno los compró a nombre de la institución (entonces, ¿cómo se podría recuperar plata para pagar la importante deuda que ya tenía el club?), luego los negoció a su merced y a su beneficio y, por último, levantó la bandera que la quiebra era la única solución para la institución de Avellaneda. Jajajajajajajajajajajaja, perdón por la tentada, pero es inevitable.
Me preguntó cómo habrá hecho Lanús, que llegó a jugar en la C, para ahora ser un club modelo sin haber pasado por una quiebra. ¡Qué tonto el presidente granate, ¿no?! ¡¡Y Banfield?! ¿Y los vecinos del barrio? Qué llegaron a los 60 millones de pesos de deudas. ¿Cómo habrán hecho para evitar esa solución “taaaaaan heroica” que tomó Lalín en Racing?
Aparte, vale recordar que según el Pelado, Racing le debía 8 millones de dólares, pero por no pagarle 300 mil a Carlos Babington (ex DT del club) le decretaron la quiebra.
Simplemente, increíble. No obstante, más increíble es que todavía haya gente que lo defienda o que te muestre a ese personaje cómo que fue una solución para el primer campeón del mundo de Argentina o que podría ser una salvación (creo que igual no hay que alarmarse porque todavía hay defensores de Carlos Menem y hasta de los militares que comandaron al país desde 1976 a 1983).
Pero más allá de lo que piense cada ser humano que se involucra con el deporte más popular del mundo y sus políticas, lo triste es que todavía haya gente de la calaña de Daniel Lalín metida en sus filas y tratando de volcarse nuevamente en las decisiones del futuro institucional del club.
Inevitablemente, así es el fútbol…. e, inevitablemente, el fútbol es un exacto reflejo de cómo está el país.
Con fiaca...pero volvimos
Perdón por la demora, pero ya estamos nuevamente con las mismas ganas de siempre y haciendo esto que tanto nos gusta.
Y, obviamente, seguimos esperando el alba.
Los extrañamos, Matías, Facundo y Juan Ignacio
10 de septiembre de 2009
Amigos indefinibles
Además de las bellas definiciones, la amistad es, sin duda, el motor de los grandes proyectos, de los grandes logros.
Sin amistad, es dificil ir para adelante con decisión y criterio. Sin amistad, es dificil soñar y hacer realidad esos sueños. Sin amistad, es dificil sobreponerse en los momentos adversos. Sin amistad, todo es más dificil.
Por eso, cada vez que nos levantamos, debemos agradecer la amistad que nos brindan los verdaderos amigos. Conocidos hay muchos. Amigos, en todo el sentido de la palabra, no tantos.
Ser amigo es bancar al que tenes al lado, es tender la mano al que lo necesita, es acordarte de aquellos que te bancaron y te ayudaron a ser mejor.
Ser amigo, es saber conjugar varios verbos. Amar, ayudar, distinguir, aconsejar, cuidar, discutir y disfrutar.
Más allá de las definiciones, y aunque atente contra lo escrito en esta nota, ser amigo no tiene mucha definición posible.
Solo quien abrazó a un amigo sabe de que hablo.
Dedicado a todos mis amigos, pero en especial a dos amigos, hermanos y colegas, Chaucha y Chayanne...Facundo y Matías...Bianco y Alba...
Gracias por seguir Esperando el Alba y por intentar Esquivar el Exito...
A Ellos...solo a Ellos.
17 de agosto de 2009
Máximas para mi hija

1. Humanizar el carácter y hacerlo sensible aun con los insectos que no perjudican. Stern ha dicho a una mosca abriéndole la ventana para que saliese: “Anda, pobre animal, el mundo es demasiado grande para nosotros dos”.
12 de agosto de 2009
Cambia la mano
Por Facundo Bianco
De aprietes y extorsiones. De tranzas y estrategias. De víctimas y victimarios. De pobres y ricos. De malos manejos y corrupción. De desvaríos y falta de crítica. De dedocracia, no democracia. De lavado de cara y de dedos acusadores.
De todo eso está compuesto este enorme papelón que tiene como protagonistas a la AFA unipersonal de Grondona, a los dirigentes de los clubes, a TyC Sports, al Grupo Clarín, a Futbolistas Argentinos Agremiados, a jugadores, periodistas, técnicos, y hasta al Estado argentino.
Todo quilombo que ponga en tela de juicio al perverso sistema ya establecido, viene bien. Barajar y dar de nuevo viene bien. Después hay que ver qué pasa con esta revolución entre comillas. Porque si barajan y dan de nuevo, pero no cambian ni las cartas, ni los jugadores, ni las reglas, y en cambio se sube la apuesta, es probable que veamos repetirse el mismo papelón del cual hoy somos testigos.
Mañana debería comenzar el campeonato, pero eso no sucederá. “Arranca el 21, con o sin televisión”, dijo el inefable Cherquis Bialo, vocero de Grondona. El mismo ex periodista que habló del fin del monopolio y el ingrato recuerdo de que la gente deba esperar hasta las 24hs del domingo para ver los goles de la fecha.
Quizás no reparó, a la hora de entonar esa frase cual político en campaña, que fue justamente su jefe quien firmó hace 18 años, sin licitación alguna, y revalidó hace sólo 2, el contrato que hoy todos cuestionan. Hasta él mismo. Hasta el propio Grondona. O nos toman de boludos, o apuestan a que el pueblo argentino tenga en este caso la misma mala memoria que tuvo casi siempre, a lo largo de su historia.
Pero volviendo al divorcio de TyC/Clarín con Grondona, es de esperar que la jugada de Don Julio contemple una red donde caer parado, porque el jefe no da puntada sin hilo. Lo curioso, o no tanto, es que el actor del circo que debería estar pagando la mayoría de los platos rotos, hoy se ha reconvertido en un mesías al cual muy pocos cuestionan por fuera de la AFA, y nadie por dentro. Como escribió Varsky, Grondona pasó de ser El Padrino a Robin Hood.
Por eso, este cismo cobrará valor si con el correr de los días logra dejar fuera del circuito a personajes que evidentemente hicieron las cosas lo suficientemente mal como para sentir el impacto. Grondona y los dirigentes de los clubes, por ejemplo. El Grupo Clarín y TyC, otro ejemplo. Sergio Marchi de Agremiados, y la lista es larga.
Porque sucede que desde que se puso en tela de juicio el contrato entre la AFA y las empresas que operaron hasta el martes, todos los que viven del fútbol se fueron ubicando en el pedestal de la moralidad para decir sus discursos.
Entonces el presidente de TyC Sports se muestra indignado en un raid mediático por los medios de la empresa para la que trabaja. Indignado porque la AFA no cumple con el contrato, pero sin mencionar que ese acuerdo legal no es más que una estafa permitida por el inescrupuloso Grondona, socio de TyC hasta el martes, e impulsor de dicha empresa en su génesis.
Don Julio se muestra enfurecido por las deudas de los clubes y le pide a la TV más del doble de lo que le correspondía por contrato, que él mismo firmó y describió como el mejor contrato que rubricó en su vida. El mismo contrato que ningún dirigente en la AFA conocía, hasta el martes.
Y siguen los actores, siguen los discursos. Los dirigentes de los clubes gastaron por 30 cuando recibían 5, por lo que puede esperarse que gasten por 300 cuando reciban 50 si no se los controla. Estos mismos dirigentes, todos con vínculos con barra-bravas y manejos por lo menos desprolijos en las finanzas de sus clubes, son los mismos que se quejan por la poca plata que reciben pero levantan para sostener al tipo que divide la torta. En la última década se vendieron 393 jugadores por 1067 millones de dólares, sin embargo los clubes tienen un pasivo global cercano al 700 millones de pesos. Alguien debería explicar donde está toda esa plata.
Los jugadores protestan a través de su gremio, sin dar la cara pero cobrando contratos que no entran en los balances de clubes con pérdidas y deudas millonarias. Firman lo que saben que no le pueden pagar. Hay una responsabilidad desde ese lado. Maquinados por la prensa, exigen sueldos de niveles europeos en un fútbol con clubes inhibidos.
Los periodistas, nunca ajenos a la cuestión, lloran por TV, despotrican por radio y se indignan en el papel. Se les acabó la fiesta, la época de los grandes viáticos y el monopolio del manejo de la información. Hoy rompe con ellos el mismo dirigente al que jamás cuestionaron, por ser socio de sus jefes. Es una canallada que el único análisis que se haga de toda esta situación, desde los medios damnificados, sea que una vez más alguien en este país está faltando a un contrato. Canallada que se difunde sin pausa desde Tyc Sports, Fox, Olé, Clarín y todos los perjudicados por el fin de una estafa que duró demasiado.
Y el Estado aparece como nuevo integrante de esta novela. Todavía no se sabe a ciencia cierta cuál será su rol, pero aparentemente proveerá a la AFA de 600 millones de pesos para quedarse con el fútbol. En principio parece desmedido que con tantas prioridades y deudas de carácter social, el Estado decida poner semejante cifra. Teniendo en cuenta, además, que no cuenta con la estructura necesaria para mantener el nivel de transmisiones, en cantidad y calidad. Habrá que esperar para ver de qué se trata todo esto, amén de tener la certeza que se trata de un golpe más en la pelea entre el matrimonio K y el Grupo Clarín.
Está claro, el contrato vigente hasta hace unos días era sumamente beneficioso para la empresa que adquirió los derechos, pero no para los clubes. Lo firmó la misma persona que lo rompe, sostenida por las mismas personas que lo cuestionan levemente y lo sostienen con fuerza. Desde lo ideológico, seduce la idea de terminar con el monopolio. Habrá que esperar para ver quién compra las cartas, quién pone las reglas y quiénes juegan. Por supuesto, también si por fin alguien dará explicaciones.
20 de julio de 2009
Recordando con alegría y pasión
En homenaje a dos años de su despedida, publicamos el cuento "Los Nombres", del genial Roberto Fontanarrosa. Tienen que llenar la boca, atragantarla, que se los pueda masticar, escupir, como puede ser digamos Marrapodi, viejo, Marrapodi, ¡volóoo Marrapodi y echó al córner!, Marrapodi llena lagarganta, sube, se puede arrastrar, no queda encía, muela, paladar sin Marrapodi, para deletrear casi con asco, con afonía. No. Marrapodi además volaba y se quedaba colgado en el aire con la pelota suya como un dirigible, remata, ¡vuela Marrapodi y atrapa! Roque Marrapodi, para colmo, nombre para reventarse las venas del cuello y que lloren los ojos por un solazo bárbaro de domingo a la tarde, lleno de gente porque entra Borello o quien sea y ¡tiraaa! Y allá sale disparado Marra como un lanzazo, la boca abierta, más abierta, los ojos casi en blanco, el pelo exagerado en el aire, un pie aquí, el otro allá, un manchón verde, uno gris, ese golpe en la punta de los dedos como quien puede manotear un pájaro, una gaviota, caer hecho un manojo en el aire, los bigotes misturados de césped, el olor, relojear por bajo el brazo y la ingle dónde fue a parar esa bola y gritar sintiendo la garganta afiebrada de flema volóooo Marrapodi, medio arrastrando entre los dientes y la lengua la doble erre porque ya el flaco con el fulbo bajo el brazo va a buscar la gorra que quedó en el otro palo.
O quizás Carrizo, pero menos, no tiene tanta fuerza decir Carrizo, tal vez en la zeta está ese olor a naranja, a cigarrillo, pero por ejemplo Camaratta, otro, Camaratta, vamos viejo, Camaratta, viene el centrooo... y son tenazas las manos de Camaratta, ¡dos garfios Camaratta!, cómo no va a tener tenazas Camaratta aunque no se debía tirar, a Camaratta le debían reventar pelotazos en el pecho desde medio metro y el ruido se debía escuchar hasta en la otra cuadra y viene el rebote, entró Pontoni, tiróoo, sacó Camaratta, de nuevo un balinazo en el tórax inmenso de Camaratta con el pelo mojado sobre la frente y una lluvia de sudor desprendida de su nariz y el sudor en los ojos, ¡cómo le debía picar el sudor en los ojos a Camaratta!, ¡cómo le debería picar! Y se quedaría tirado tras el tercer rebote en el suelo como un cachalote con la media derecha caída, sangrante y terrosa la rodilla, porque Camaratta siempre debía jugar en cancha de Atlanta donde es pura tierra y cada entrevero era una polvareda tremenda, donde catorce hinchas se morían de calor y odio y miles pero miles de argentinos escuchaban succionados por la radio la voz porteña del balompié, pasión de multitudes, ¡Ca-ma-ra-tta!, salvó su arco de segura caída, Camaratta carajo, no Blazina por ejemplo porque Blazina es como decir felino o colina, algo plástico, estético, Mirko volaba en treinta y tres revoluciones, ahora un brazo, después el otro, flexionar la rodilla, una gambeta blanca blanca pero todo en cámara lenta, muda, como un vacío que se hubiera chupado el rugido de la tribuna, sólo Blazina planeando, en blanco y negro para colmo, que eso no es para hinchas, es para artes visuales.
No, no se puede transmitir sin esos nombres, ojalá estuviera Marrapodi, o Camaratta, o Macarrata, o Camarrodi, Macarrata, ¡se tira Macarratta!¡Voló!, el micrófono hecho un puñal, un puñetazo sudoroso, ¿cómo puede haber un arquero García por ejemplo, García, qué se va a decir?, volóoo García, si queda en la boca esa sensación desierta y adormecida de cuando uno come pastillas de menta, volóoo García, qué mierda va a volar ese boludo. Que se quede parado para eso.
16 de julio de 2009
¿Carlos Salvador que? Estudiantes Campeón...

“Tiene que ver, y mucho, no te confundas. El y Zubeldía forjaron la mística que acabas de ver...”
14 de julio de 2009
De la nada a la gloria

Escrito por algún enfermo hincha de Tigre.
No se puede creer. No hay pellizco que despierte a tanta gente que sigue soñando con los ojos abiertos. Digo que sigue soñando, porque este sueño ya lleva seis años ininterrumpidos de paladares endulzados. Si en agosto de 2004 nos decían que había que sacar el pasaporte, pensábamos en ir a ver al ratoncito de Disney, a conocer la Torre Eiffel, o a patear la Gran Muralla China.
Durante años, cada sábado, camino al viejo estadio de Guido Spano y Perón, a los hinchas de Tigre se nos cruzaba alguna idea alocada por la cabeza. Sólo eso, una idea. O más que una idea, un deseo, un anhelo, una ráfaga de satisfacción. En fin, un disparate, que se esfumaba con cada patada en el culo que nos daba, una y otra vez, la realidad.
Si ganarle a San Miguel se había convertido en una de las pocas alegrías que podíamos tener en la temporada. Si Laferrere, Almirante Brown y Colegiales se habían convertido en clásicos. Si teníamos un técnico cada diez fechas y cincuenta jugadores fantasmas por campeonato. ¿Cómo no nos iba a bajar de un plumazo, la realidad, a penas levantaban vuelo nuestros corazones que no entienden de razón?
Tantos años cantando que Tigre ya estuvo en Primera y que algún día iba a volver, que íbamos a copar la Bombonera y el Monumental… Pero qué vamos a copar, si en el club cortaron hasta el agua corriente y hace años que venimos naufragando y ni siquiera nos podemos mantener en el Nacional B. Dicen que en la adversidad se hace más fuerte el sentimiento, se pone a prueba la fidelidad, el amor.
Es como reza esa bandera que vi la primera vez que fui a ver a Los Redondos: “La única manera de entender es participar”. Y sí, es así, hay que ser hincha de Tigre para entender porqué el pecho se infla cuando encontramos un hermano en el lugar más recóndito del planeta. O cuando alguien te cruza después de muchos años, y te reconoce como aquel sufrido hincha de Tigre, aunque ni siquiera recuerde tu nombre. Hay que tener sangre azul y roja para entender porqué el andar es distinto cuando el escudo acaricia el pecho.
Orgullo. Orgullo de pertenencia. Porque el mismo sentimiento aparecía cuando nos enterábamos que el Lechuga Maggiolo la metía en Colombia, en Olimpo, en Estudiantes o dónde fuera que estuviera; o que el poco disfrutado Diego Conca jugaba la Libertadores y era ídolo en Brasil. Y también, por qué no, cuando Luis Ardente salvó a San Telmo del descenso.
Con estos últimos seis años de alegrías interminables, el orgullo se recicló. Aparecen nuevos motivos para que los hinchas de Tigre andemos por la calle con una sonrisa de oreja a oreja. Y el agrande nos viene cuando vemos a Alexis Ferrero cantando el himno con la cuatro en la espalda y el pecho celeste y blanco; o a Cristian Campestrini cortando centros, invadido por la emoción.
Lo mismo nos pasa cuando algún canal de cable nos muestra el resultado del Espanyol de Barcelona, con un golazo o alguna pincelada sutil de nuestro Román. Si hasta el Patito Galmarini logró que alguna vez veamos con buenos ojos un gol de River, siempre y cuando fuese suyo, desde ya.
Hoy tenemos un nuevo motivo de orgullo, un suceso histórico para este viejo y sufrido club de la Zona Norte. De la mano de Diego Cagna, el Matador jugará una competencia internacional por primera vez en sus 107 años de vida. Creer o reventar. Propios y extraños piensan en darse la cabeza contra el cordón para comprobar que esto es real. Yo prefiero seguir soñando.
El sentimiento de orgullo se sigue renovando. Y si hace unas semanas tuvimos la satisfacción de festejar el gol número cuarenta de nuestro máximo ídolo contemporáneo, el Chino Carlos Luna, hoy ya sacamos cuentas para viajar. Eso sí, compañero de tablón o envidioso contrincante, cambiaron los destinos. En nuestro horizonte no está más la cancha de Ben Hur en Rafaela, ni el estadio salteño de Juventud Antoniana. Las monedas comienzan a juntarse para llevar la camiseta azul y roja a Uruguay o a Perú.
Sí, está bien, ya sé que primero habrá que pasar al siempre difícil San Lorenzo de Tinelli… digo, de Almagro. Pero qué me importa. Lo disfrutan nuestros abuelos que nos heredaron esta pasión, lo disfrutan tantos hinchas que llevaron los colores a cualquier rincón del mundo, lo disfruta Marcelo Cejas, cobardemente asesinado. Lo disfrutamos todos los que recorrimos canchas inhóspitas y vivimos aferrados a una ilusión: la de ver a aquel dormido Matador, rugiendo cada vez más fuerte.
De la nada a gloria me voy… Hay un nuevo Tigre caminando por Sudamérica.
6 de julio de 2009
Campeones dignos

24 de junio de 2009
Muerto el rey...
…viva el Rey. El 17 de junio falleció el actor y conductor Fernando Peña. Y desde ese momento, me imaginé que iba a suceder lo que finalmente pasó: cientos de personas vinculadas a la farándula se abrazaron a los micrófonos para idolatrar al nuevo muerto. “Es irrepetible”, “Se fue un genio”, “Nunca va a existir uno como él”, “Marcó una tendencia”, etc etc etc, eran algunas de las tantas frases que se escucharon desde la pantalla chica.
No discuto que fue un transgresor y que seguramente siempre dijo lo que pensó. Pero el catalogarlo como genio, inigualable y que era un cómico único. ¿No es mucho?
En mi humilde opinión, el uruguayo era un tipo muy inteligente y un excelente profesional, pero cuando lo escuchaba en algún reportaje o lo veía haciendo sus monerías, no dudaba en exhalar: “Me parece medio pelotudo y está al borde de la ridiculez”.
La verdad que en sus 46 años, Peña nunca me robó una sonrisa y hasta varias veces me obligaba a cambiar de canal cuando estaba opinando o haciendo lo de siempre: colocando su enfermedad o los tipos que se “garchaba” en primer lugar. Creo que me hubiera parecido más útil o interesante que explicara en qué iba a consistir su nuevo espectáculo o de qué se trataba su programa radial.
Por eso estoy seguro que se despidió un hombre que se destacó mucho en la televisión argentina, pero lamentablemente no por toda su profesionalidad e inteligencia que poseía…
¿Genio? ¿Único? ¿Irrepetible? Me parece que no. Está muy lejos de todo eso.
Un cómico irrepetible es Alberto Olmedo, un periodista radial irrepetible será Víctor Hugo Morales o Magdalena Ruiz Guiñazú, un hacedor de personajes irrepetibles será Antonio Gasalla y un “diferente o trasgresor” será Diego Capusotto.
Para mí, Fernando Peña no entró ni entrará en esos privilegiados grupos.
Por su lado, fue muy lamentable y risorio que decenas de actores y periodistas hayan ocupado una gran cantidad de horas al aire para no parar de exhalar ganzadas tras ganzadas acerca del fallecido, porque sólo lo vieron…….¡una vez en alguna fiesta! (la Negra Elizabeth Vernaci –y amiga de Peña- lo definió muy bien: “No puedo creer la cantidad de boludos que aparecieron hablando de Fernando, cuando ni siquiera lo conocieron o lo vieron sólo una vez”).
Lamentablemente, la caja boba y sus televidentes están acostumbrados a eso…
Mientras tanto, seguiremos escuchando que cualquiera (con todo respeto) es el nuevo y único rey de los cuerpos fríos y que nunca, mientras duré la vida en el universo, habrá que olvidarlo.


