Por Matías Alba.
Parece mentira las cosas de la vida. No puedo entender como algunas veces tengo que escribir una nota para volcar en palabras la felicidad que tengo por algún acontecimiento importante en mi vida o –como en esta oportunidad- para poder expresar el dolor y la angustia que padezco.
Increíblemente, ahora tengo que hablarte a vos Pedrito, que el jueves me dijiste adiós…
Si hay partidas, no hay dudas que la tuya es de las más inexplicables. Cuando me enteré, una acumulación de sentimientos se juntaron en mi cabeza y corazón. Y enojos también.
La verdad que relativamente nos conocimos poco tiempo, pero en ese lapso no dejaste de demostrarme lo excelente persona que fuiste. Siempre teniéndome en cuenta para cosas o eventos importantes, brindándote para lo que necesite yo o alguien de mi familia. Tampoco puedo olvidar cuando no nos veíamos por dos semanas y recibía tus mensajes de texto con el infaltable: “Qué hacés desaparecido”, y siempre acompañado de una palabrota delante o detrás de la frase. Me río pensándolo. Obviamente, yo te respondía con otra.
Tampoco olvidaré la hermosa y especial salida que hicimos al cine y después a tomar algo. “Vos que te hacés el amante del Che Guevara, vení que te llevo a un lugar top”, me dijiste con tu siempre sonrisa cómplice. Y ahí desembarcamos en el bar del Hotel de Alan Faena. ¡Qué bien que la pasamos! Nos contamos y confesamos de todo.
También recuerdo con carcajadas el show improvisado de “pasitos de canciones” que hicimos en el escenario del cumpleaños de quince de tu hija. La rompimos… ¡Qué caraduras, por Dios!
Pedro querido, gracias por aparecer en mi camino y ayudarme a hacerla más feliz. También, como una persona muy vinculada a la iglesia que fuiste, muchas gracias por enseñarme a creer y tener más fé. Por eso ahora (aunque hay hechos que me cuesta entenderlos), sé que arriba te recibieron por la puerta grande y que estás en un maravilloso lugar y que todos los que te queríamos tenemos un nuevo ángel en nuestras vidas.
Me duele mucho que todavía nos quedaba mucho por conocernos y que mi hijo Luca no pudo tener de amigo a una persona como vos. Sin embargo, me tranquiliza que te dije todo lo que te quería personalmente y que sabías lo agradecido que estaba hacia vos.
Pedrito, te quiero muchísimo, siempre estarás en mi corazón y eternamente te recordé con esa sonrisa única que tenías.
Hasta siempre y alguna vez nos volveremos a ver y nos daremos un abrazo interminable y nos joderemos como lo hacíamos siempre.
Simplemente, muchas gracias amigo…
12 de marzo de 2011
11 de febrero de 2011
Sequía, por Mancha de Rolando
Por Manuel Quieto
Parece mentira mi amigo
Parece mentira mi amor
Las reglas del juego varían
y esta sequía
pinta pa´ largo señor
En la calle la gente pide
Y todos pasan y nadie mira
Porque estaremos tan acostumbrados
A ver el hambre de nuestros hermanos, pero
no voy a hacerme el comunista
Ni lo publiques en tu revista
Pero el olfato no me falla
y no da para mas
El hambre no se calla
Parece mentira mi amigo
Parece mentira mi amor
Las reglas del juego varían
y esta sequía
pinta pa´ largo señor
No tengo idea de quienes serán
Ni cuando vinieron ni cuando se irán
Pero se que a mi país lo gobierna la CIA
El Estado Argentino es una fantasía
Ayer intentamos cambiar las cosas
Pero mataron treinta mil y ahora están en una fosa
Cada tanto me cruzo con algún traidor
que dice con los militares estábamos mejor
A mi hermano mexicano lo han esclavizado
A mi hermano cubano lo han bloqueado
Tantos hermanos tengo y todos golpeados
Ya no quiere sangrar esta gran familia
Yo tuve familiares que murieron luchando
Mientras otros ni sabían lo que estaba pasando
Estaban en su casa mirando la tele
Y ahora se dan cuenta que la miseria le duele
Nadie merece que le anden choreando
Si sos chorro no le afanes al que está laburando
Mejor fijate bien los buenos y los malos
El diablo va de traje y Jesús calzado
A mi hermano mejicano lo han esclavizado
A mi hermano cubano lo han bloqueado
A mi hermano colombiano lo han tiroteado
Ya no quiere sangrar esta gran familia
Parece mentira mi amigo
Parece mentira mi amor
Las reglas del juego varían
y esta sequía
pinta pa´ largo señor
En la calle la gente pide
Y todos pasan y nadie mira
Porque estaremos tan acostumbrados
A ver el hambre de nuestros hermanos, pero
no voy a hacerme el comunista
Ni lo publiques en tu revista
Pero el olfato no me falla
y no da para mas
El hambre no se calla
Parece mentira mi amigo
Parece mentira mi amor
Las reglas del juego varían
y esta sequía
pinta pa´ largo señor
No tengo idea de quienes serán
Ni cuando vinieron ni cuando se irán
Pero se que a mi país lo gobierna la CIA
El Estado Argentino es una fantasía
Ayer intentamos cambiar las cosas
Pero mataron treinta mil y ahora están en una fosa
Cada tanto me cruzo con algún traidor
que dice con los militares estábamos mejor
A mi hermano mexicano lo han esclavizado
A mi hermano cubano lo han bloqueado
Tantos hermanos tengo y todos golpeados
Ya no quiere sangrar esta gran familia
Yo tuve familiares que murieron luchando
Mientras otros ni sabían lo que estaba pasando
Estaban en su casa mirando la tele
Y ahora se dan cuenta que la miseria le duele
Nadie merece que le anden choreando
Si sos chorro no le afanes al que está laburando
Mejor fijate bien los buenos y los malos
El diablo va de traje y Jesús calzado
A mi hermano mejicano lo han esclavizado
A mi hermano cubano lo han bloqueado
A mi hermano colombiano lo han tiroteado
Ya no quiere sangrar esta gran familia
29 de enero de 2011
Ángel
Por Matías Alba
Los ángeles terrenales son esas personas que es imposible convencerse que sean mortales. Tienen un carácter especial y un amor único y sincero. Es sumamente hermoso y gratificante cuando la vida te regala uno para que te acompañe a la par. Sentís que siempre está a tu lado y nada te pasará. Te cuida, respeta y quiere como nadie.
Por eso, cuando se te brinda uno, hay que cuidarlo como nadie. Sobretodo, si es un ángel herido. Hay que tratar de que esas heridas cicatricen y que la sincera felicidad que te brinda sea recíproca.
Convivir con un ángel terrenal es lo más hermoso que hay en la vida y es una oportunidad que no se puede dejar pasar. Sin dudas.
Si en tu vida tenés la fortuna de poseer uno, cuidalo, respetalo, amalo. Y todavía no te lo presentaron, tranquilo. Los caminos y cambios de vientos de la vida siempre son positivos y te traerán ese ángel para que la felicidad sea plena por el resto de esa indescifrable ruta, que es la vida.
Los ángeles terrenales son esas personas que es imposible convencerse que sean mortales. Tienen un carácter especial y un amor único y sincero. Es sumamente hermoso y gratificante cuando la vida te regala uno para que te acompañe a la par. Sentís que siempre está a tu lado y nada te pasará. Te cuida, respeta y quiere como nadie.
Por eso, cuando se te brinda uno, hay que cuidarlo como nadie. Sobretodo, si es un ángel herido. Hay que tratar de que esas heridas cicatricen y que la sincera felicidad que te brinda sea recíproca.
Convivir con un ángel terrenal es lo más hermoso que hay en la vida y es una oportunidad que no se puede dejar pasar. Sin dudas.
Si en tu vida tenés la fortuna de poseer uno, cuidalo, respetalo, amalo. Y todavía no te lo presentaron, tranquilo. Los caminos y cambios de vientos de la vida siempre son positivos y te traerán ese ángel para que la felicidad sea plena por el resto de esa indescifrable ruta, que es la vida.
Adelante
Por Matías Alba
La vida tiene cambios que a veces te dejan perplejo. Son esos vientos que no se sabe bien para donde empujarán. Sin embargo, estoy convencido que todo desvió desemboca en un camino donde la vida transcurre mejor. Siempre habrá baches, lomas de burro o animales sueltos que se cruzan cuando menos se espera. Pero no importa, hay que seguir para adelante, siempre acelerando y sujetando el volante con las dos manos y con mucha fuerza para no desbarrancar.
La vida es una ruta hermosa, pero hay que saberla transitar y que el paseo o traslado sea el más llevadero posible.
Cuando se crea que el camino elegido está intransitable, hay que seguir el desvío que la vida misma muestra para siempre llegar a la meta. Nunca hay que quedarse a mitad del tramo. No importa que no se llegue primero, pero si es importante, tratar de subir al podio.
La vida tiene cambios que a veces te dejan perplejo. Son esos vientos que no se sabe bien para donde empujarán. Sin embargo, estoy convencido que todo desvió desemboca en un camino donde la vida transcurre mejor. Siempre habrá baches, lomas de burro o animales sueltos que se cruzan cuando menos se espera. Pero no importa, hay que seguir para adelante, siempre acelerando y sujetando el volante con las dos manos y con mucha fuerza para no desbarrancar.
La vida es una ruta hermosa, pero hay que saberla transitar y que el paseo o traslado sea el más llevadero posible.
Cuando se crea que el camino elegido está intransitable, hay que seguir el desvío que la vida misma muestra para siempre llegar a la meta. Nunca hay que quedarse a mitad del tramo. No importa que no se llegue primero, pero si es importante, tratar de subir al podio.
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