23 de octubre de 2008

Que fácil hubiese sido...



Por Juan Ignacio Apogliessi

Ayer nomás, parece que fue ayer.
Que rápido pasa el tiempo, desde aquel septiembre de 2004 cuando Marcelo Bielsa se iba, para alegría de muchos y tristeza de otros, y dejaba una puerta abierta que nadie supo, cuanto menos, entornar.

Luego de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 con la selección, la renuncia del Loco sorprendió al ambiente futbolístico argentino en momentos en que el equipo nacional había recuperado la confianza de la gente y cosechado los primeros elogios de la prensa, eternamente veleta, tras su golpe en el Mundial de Corea-Japón 2002, en el que fue eliminado en la primera fase.

Ni el experto en juveniles, adjetivo consistentemente ratificado en Alemania, ni el ex gran entrenador, y máximo exponente del langa porteño, pudieron darnos el gusto, aunque sea, de hacer abanicar la pelota por el verde césped como la historia manda.
Hoy, se habla de Diego Armando Maradona y Carlos Bianchi, como principales candidatos, mientras que más atrás se ubican Miguel Ángel Russo (dicen que el preferido de Julio Grondona) y el Checho Batista.

Creo, personalmente, que de todos esos nombres, hoy es más el momento de Maradona que de otro. Por lo que falta para África y por el incentivo que necesita esta camada de jugadores, creo que Diego, con compromiso y responsabilidad, puede ser un paliativo para este mal futbolístico que venimos sufriendo.

Solo un paliativo. Porque la cura absoluta es el Loco Bielsa. Por formas y valores, el Loco es el mejor de todos. Parece que fue ayer, y con otra ideología dirigencial, quizás conservaríamos algo de todo lo que nos dejó.

Me dirán del golpe en el Mundial de Corea-Japón, me dirán que era necio, me dirán mucho más. Sin embargo, estoy seguro que prefiero volverme a casa antes que muchos pero con la satisfacción que me daba verlo, como dijo el gran Coco Pérez, agachado detrás de la línea de cal.

Gracias por el fútbol y por los valores, Loco. Que fácil hubiese sido con vos de este lado de la cordillera.

22 de octubre de 2008

El derrumbe de una mentira


Por Facundo Bianco

Es cierto. Definitivamente no se puede dejar de lado el contexto donde sucede tal acontecimiento, los modos y la forma en que se lleva a cabo, ni la historia de quienes lo ejecutan. Pero la patada en el culo a las AFJP es uno de esos hechos que me sacan una sonrisa, y me hacen creer que puede haber un mundo mejor.

El “vale todo” menemista les brindo su total apoyo allá por los ’90, cuando el Estado rifaba las pocas cosas que una dictadura, tan asesina como neoliberal, había dejado tambaleando. Los bancos salieron a presentar sus novedosas Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones como si fueran un parque de diversiones. Las trilladas publicidades prometían larga vida al ahorrista y una felicidad plena con sus seres queridos, todos corriendo por un verde prado lleno de flores. Sí, así de fácil fue convencer a una clase media que por aquellos años miraba más que nunca al norte (y no me refiero a Salta y Jujuy).

Entonces, “sálvese quien pueda”. Cada uno ponía su plata en una caja que supuestamente le aseguraba estar ahí cuando el trabajador se jubilara. Desde ya que esto no sucedió jamás, y de paso se dejó al Estado sin el manejo de una cantidad enorme de fondos. Otra privatización más de un presidente que fue reelegido en su cargo, y amenazó con volver por más en el 2003.

La mentira duró varios años, pero tras la crisis de 2001 y el robo de los bancos a sus clientes civiles, la desconfianza fue ganando terreno hasta cercar a las AFJP. Millones de argentinos dejaron estas empresas de especulación financiera a comienzos del 2007, cuando la Reforma Previsional encabezada por Sergio Massa, por entonces a cargo de la ANSES, brindó la posibilidad de elegir a cerca de 15 millones de ciudadanos.

Las AFJP ocupan un terreno cada vez más pequeño, tendiente a desaparecer. Y aunque esta medida llegue de la mano de las mismas personas que prefieren renovar todas sus licencias al grupo Clarín en vez de encausar una nueva ley de radiodifusión –necesaria desde hace años para construir un país más justo-, no deja de ser relevante para una re-fundación del Estado Nacional.
Por lo menos por un rato, aunque más no sea, los bancos dejarán de jugar a la ruleta con el ahorro público. Eso sí, el mismo Estado deberá demostrar cuáles son sus intenciones, sus capacidades y, principalmente, hacia adónde va.

Es difícil creer, en días de corrupción y cero conciencia social. Pero alguien dijo que las utopías sirven para caminar, y para, por lo menos de vez en cuando, ver luz del otro lado del túnel. Sea durante este Gobierno o el próximo, la necesidad de comenzar a construir un Estado transparente y capaz, es imperiosa.

21 de octubre de 2008

Individualismo

“En este mundo donde el individualismo parece la solución, me parece extraordinario permitir que todos mojen en el tuco”.

Sergio Dawi, músico. Líder de Estrellados y ex saxofonista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

15 de octubre de 2008

El tiempo le dará la razón


Por Facundo Bianco

Hoy se enfrentan la selección Argentina, dirigida por el Coco Basile, y la chilena, con Marcelo Bielsa a la cabeza. Considero ésta una buena oportunidad para dejar algunos conceptos del Loco, tan abarcativos que, hablando de fútbol, demuestran una forma de vivir. Digna, por cierto.

No puedo dejar de lado los juicios de valor sobre este profesional, al que el fútbol argentino extraña, y ojalá algún día deje de extrañar. Por suerte, o por lógica consecuencia, el tiempo ya empezó a darle la razón.

A continuación, algunos fragmentos de una charla que el por entonces técnico de la selección nacional, brindó a chicos de entre 13 y 17 años, en el colegio Sagrado Corazón de Rosario. Aclarar alguno de sus dichos sería entorpecer la deliciosa manera que tiene Bielsa de decir las cosas, de plantarse e izar su bandera donde sea, como sea y frente a quien sea.

. "Nunca me dejé tentar por los elogios. Los elogios en el fútbol son de una hipocresía absoluta. El fútbol está concebido así, tiene que haber o una gran alegría o una gran tristeza. Derrota o victoria, sangre o aplauso son valores muy caros al ser humano. Entonces, en el fracaso sufro mucho la injusticia del trato, no logré nunca dominar eso. Siempre sufro mucho cuando perdemos y cuando soy maltratado, pero sí logré no creerme la duración del éxito. Como no se revisa por qué ganaste, da lo mismo, te adulan por haber ganado no porque mereciste ganar, por el recurso por el que ganaste, entonces tuve claro siempre que esa franela, porque ése es el término, es impostora."
. "No permitan que el fracaso les deteriore la autoestima. Cuando ganás, el mensaje de admiración es tan confuso, te estimula tanto el amor hacia uno mismo y eso deforma tanto. Y cuando perdés sucede todo lo contrario, hay una tendencia morbosa a desprestigiarte, a ofenderte, sólo porque perdiste. En cualquier tarea se puede ganar o perder, lo importante es la nobleza de los recursos utilizados, eso sí es lo importante; lo importante es el tránsito, la dignidad con que recorrí el camino en la búsqueda del objetivo. Lo otro es cuento para vendernos una realidad que no es tal."
. "Estoy absolutamente convencido de que la fama y el dinero son valores intrascendentes. Pasa que claro, nos los describen con un peso tan significativo que parecería imposible resistirse a valorarlos. Creo que el espíritu amateur, el amor hacia la tarea, es lo único que vuelve satisfactorio el tránsito por el trabajo; cuando observo de qué manera son descriptos hacia el público las celebridades, los ídolos, lamento muchísimo que se jerarquicen esos tipos de cosas, que se los describan millonarios, que se los describan famosos, que se los describan extraídos de la realidad social, fuera del contacto con la gente común. Sí estoy convencido de una cosa: fui feliz cuando disfruté del amateurismo, fui feliz cuando crecí enamorado de mi trabajo. Yo tengo un profundo amor por el fútbol, por el juego, por la esquina, por el baldío, por el picado, por la pelota. Y desprecio todo lo añadido, todo lo que le fueron agregando para convertirlo extrañamente en deseado. Para explicar un poquito mejor esto, sé que la alegría de un triunfo en un partido dura cinco minutos, termina el partido y hay una sensación de efervescencia, una sensación de la adrenalina al tope que genera excitación y felicidad. Pero son apenas cinco minutos y después hay un vacío enorme y grandísimo. Y una soledad indescriptible."
. "Los momentos de mi vida en los que yo he crecido tienen que ver con los fracasos; los momentos de mi vida en los que yo he empeorado, tienen que ver con el éxito. El éxito es deformante, relaja, engaña, nos vuelve peor, nos ayuda a enamorarnos excesivamente de nosotros mismos; el fracaso es todo lo contrario, es formativo, nos vuelve sólidos, nos acerca a las convicciones, nos vuelve coherentes. Si bien competimos para ganar, y trabajo de lo que trabajo porque quiero ganar cuanto compito, si no distinguiera qué es lo realmente formativo y qué es secundario, me estaría equivocando."

14 de octubre de 2008

Nada para festejar


La maldición de Malinche

Del mar los vieron llegar,
Mis hermanos emplumados,
Eran los hombres barbados,
De la profecía esperada.

Se oyó la voz del monarca,
De que el Dios había llegado,
Y les abrimos la puerta,
Por temor a lo ignorado.

Iban montados en bestias,
Cómo demonios del mal,
Iban con fuego en las manos,
Y cubiertos de metal.

Sólo el valor de unos cuantos,
Les opuso resistencia,
Y al mirar correr la sangre,
Se llenaron de vergüenza.

Porque los dioses no comen
Ni gozan de lo robado,
Y cuando nos dimos cuenta,
Ya todo estaba acabado.

Y en ese error entregamos
La grandeza del pasado,
Y en ese error nos quedamos,
300 años esclavos.

Se nos quedó el maleficio,
De entregar al extranjero
Nuestra fe, nuestra cultura,
Nuestro pan, nuestro dinero.

Y les seguimos cambiando,
Oro por cuentas de vidrio
Y damos nuestras riquezas
Por sus espejos con brillos.

Hoy en pleno siglo XXI,
Nos siguen llegando rubios,
Y les abrimos las casas
Y los llamamos amigos.

Pero si llega cansado,
Un indio de andar la sierra,
Lo humillamos y lo vemos,
Cómo extraño por su tierra.

Tú, hipócrita que te muestras,
Humilde ante el extranjero,
Pero te vuelves soberbio
Con tus hermanos del pueblo.

¡Oh Maldición de Malinche!
Enfermedad del presente
Cuando dejarás mi tierra
Cuando harás libre a mi gente.

10 de octubre de 2008

Cuando cae un pesado, más ruido hace


Crisis

"¿Por qué los países de América Latina tienen que compartir las pérdidas de la debacle de los países centrales si nunca fueron partícipes de las ganancias?

¿Por qué la región –con excedentes alimentarios, autosuficiencia industrial, recursos humanos calificados, mano de obra y recursos naturales abundantes– no puede convertir esta crisis mundial en una oportunidad?

¿Por qué es tan difícil para los países sudamericanos articular una estrategia común? Coordinar, por ejemplo, cómo defender la producción nacional, los puestos de trabajo y los intereses de los que menos tienen.

¿La Unión Sudamericana de Naciones sólo funciona cuando peligra la democracia en algún país?

El gran Tato Bores, en algunos de sus memorables monólogos, se atrevía a sugerir: “Si quieren ser felices no analicen”."

Reynaldo Sietecase, Crítica de la Argentina 09/10/08

7 de octubre de 2008

Santo remedio


Por Facundo Bianco

Los habitantes del planeta Tierra nos empeñamos en lograr nuevas formas de discriminación. Algunas originales, todas violentas. Y al igual que en el mundo de la moda, las nuevas tendencias vienen directamente desde Europa, para todo el mundo.

Esta vez fue Gran Bretaña quien tuvo el privilegio de presentar la temporada 08/09 de formas de discriminación contra los homosexuales. En tierra de piratas, el capellán de la Bolsa de Londres, el reverendo Mullen, aconsejó desde su blog la implementación de una técnica ya conocida para poder reconocer homosexuales a la legua.

Según publicó el portal 20minutos.es, esta oveja del rebaño de Dios escribió que la homosexualidad es “claramente antinatural, una perversión y la corrupción de los instintos naturales y los afectos". Además, la acusó de ser la “causa de enfermedades fatales”.
Por todo esto y por mucho más, el párroco propone advertir sobre el peligro de los gays, así como las tabacaleras avisan a los consumidores de cigarrillos sobre los daños que causa el tabaco. Entre sus novedosas ideas figura la de hacer obligatorio que los homosexuales lleven tatuada en su espalda la siguiente advertencia: “la sodomía puede dañar seriamente su salud”, o bien “la felación mata".

Como los nazis marcaban de por vida a sus prisioneros judíos, tatuándoles números, este cura londinense rememora épocas pasadas, con la diferencia de que hoy las tecnologías para tatuadores están bastante más avanzadas que sus ideas.



Desde estas líneas podría proponerse que también se tatúe con frases acusatorias y denigrantes a los curas que abusen de los niños, que discriminen, que maten, que sean socios de dictaduras, que volteen gobiernos democráticos, que sometan a creyentes, que evadan impuestos, que defiendan el libre comercio y el vaciamiento de los países sub desarrollados, que generen negociados, que lucren con la fé…

Pero no. Definitivamente, no somos ovejas del mismo rebaño.

1 de octubre de 2008

RING... PUM!



Por Facundo Bianco

Cada día que pasa, el despertador se convierte más y más en mi enemigo íntimo.

Falta poquísimo para que le pegue un tiro.

Aunque quizás sea mejor conseguir un trabajo de tarde/noche.

Mmmmm no, me quedo con la opción del tiro... Y pum! que desaparezca el despertador!